Conocí a Mónica en La Esquina de las Flores y con ella
participé de sus talleres de Terapia del Canto. Una técnica que ella aprendió
de Alberto Kuselman y que me permitió aprender y valorar.
Las canciones aparecen cuando se necesitan...
Una de ellas dice
Las canciones aparecen cuando se necesitan...
Una de ellas dice
"Donde miro hay oro,
donde miro hay oro,
donde miro,
donde miro,
donde miro hay oro..."
La canto bastante para apreciar mi mundo y el mundo, que
es el que yo reflejo, como oro puro, invaluable y abundante.
En una oportunidad regresando de mi trabajo, bajé del
colectivo, a las 23 hs., con mucho dolor de cabeza y asma. Comencé a cantar sin
comprender
"Despierto y alerta me encontrará,
desde el infinito hasta este lugar.
El orden divino
espero yo aquí,
el orden que viene desde la inmensidad."
Un joven intentó robarme en la esquina de mi casa, pero
comencé a gritar "No tengo plata, no tengo plata". Me tomó del brazo
y me dijo "Calmate" y se fue. El orden divino me resolvió
la situación.